Los plásticos son mucho más baratos que sus sustitutos por una
razón: en su proceso de fabricación han logrado ser eficientes y
utilizar muchos menos recursos –los cuales, sabemos, tienen un costo–
.
Cada empresa que analiza el empaque o servicio de sus productos está
considerando ser lo más eficiente posible para extender sus ganancias.
Las empresas toman en cuenta el combustible que hará falta para hacer
llevar su mercancía a su consumidor final de acuerdo al peso; toman en
cuenta los costos de energía en que incurrirán para mantener sus
productos refrigerados o frescos. Son estas decisiones, en conjunto
junto con el sistema de precios, las que nos transmiten información y
nos vuelven mucho más eficientes y… ecológicos.

Encontrar desechos plásticos en los océanos, ríos, alcantarillas
o calles es un problema de administración de basura y sucede no solo
con botellas o bolsas, sino con pañales, baterías, desechos electrónicos
y metálicos.
Para el gobierno es mucho más sencillo prohibir
sin analizar previamente los costos o aceptar su responsabilidad sobre
el monopolio que mantiene en la recolección, administración de basura y
sobre todo la defensa y delimitación correcta de la propiedad privada en
donde se puede o no disponer la basura. ¡Nuestra falla está en la disposición y manejo al ser un producto no degradable fácilmente!

-FUENTES:
-Free to Choose Network
-2011 U.K. Government Environment Agency Study
-Scottish Government Report, 2005 -ULS March, 2008
-Ecobilan–Carrefours Study ecol bilan (Évaluation des impacts environnementaux des sacs de caisse, February 2004, #300940BE8) English version.
-Anthony Ryan, profesor de química y director del Centro Grantham para Futuros Sostenibles de la Universidad de Sheffield, Reino Unido para BBC